lunes, 17 de junio de 2013

Dime la verdad. (Escrito el 16/08/12)

Mírame a la cara, a mis ojos fijamente. Dime que no me quieres, que nunca me has querido. Que nunca has estado enamorado de mí.Que no has sentido esas mariposas en el estómago que te impedían comer. Que no te latía fuerte el corazón cuando me tenías cerca. Que no te quedabas bloqueado ni te perdías cuando me mirabas a los ojos. Dime que no sentías nada cuando mis labios rozaban con los tuyos, que no te perdías en un beso. Dime que todas tus palabras, tanto dichas como escritas, eran mentira. Dime que cuando te daba un beso en el cuello no sentías deseo, que morderte no era tu debilidad. Dime que el enlazar mis manos con las tuyas no te daba sensación de bienestar y seguridad. Dime que no te ponías nervioso ante un regalo tanto mío como tuyo. Dime que, cuando estábamos solos, no sentías deseo de acariciarme. Que no te sentías apagado cuando me veías llorar tras una pelea. Que no te gustaba que nos fuéramos por ahí lejos. Dime que cuando me gritabas en la calle que me amabas, era mentira. DÍMELO. Que no sentías nada cuando te decía que te deseaba, que tenía ganas de ti. Que mis promesas no te daban fuerzas para seguir. Dime que no te temblaba la voz cuando me hablabas por teléfono o cuando me decías lo que sentías. Dime que no te quedabas sin habla cuando te decía que te amaba. Dime que nada de esto fue real, que no te has sentido como en el cielo a mi lado y que no has estado a punto de rozar las estrellas con tus sentimientos. Que no te temblaban las manos las veces que estábamos cerca. Que no te sentías solo cuando no estabas conmigo. Que no me pensabas antes de quedarte dormido ni al despertar. Que no te han gustado los bonitos sueños conmigo. Dime que no has llorado nunca declarándome ante mí. Que no has llorado como un niño pequeño cuando sentías que me perdías. Dime que no me deseas y que nunca me has deseado. Que con los ojos vendados, a mi lado, no sentías confianza. Dime que nunca he hecho de tus días grises, que salga un arcoiris. Que cuando estabas mal, yo no era la que te hacía sonreír. Dime que yo no te hacía feliz. Que jamás has sido feliz conmigo. Que nunca has llegado a pensar que sin mí no serías nada. Que sin mí estarías perdido. Dime que nunca lo has pensado. Que no te has puesto celoso alguna vez porque me querías solamente para ti. Dime que no me has echado de menos, que estas mejor sin mí. Dime que nunca has pensado tenerme en tu futuro y estar conmigo para el resto. Dime que no. Que nunca he sido tu debilidad. Que no me querías ver a cada momento del día. Dime que no te fugarías nunca conmigo. Que no te irías conmigo a ninguna parte, lejos de aquí. Dime que no has querido luchar para que nadie se pusiera por medio. Dime que no vendrías en mi busca. Que me rechazarías si te volviera a pedir un beso. Que me negarías un día entero juntos fuera de aquí, lejos de la rutina. Dime que no te has quedado hasta muy tarde hablando aunque te morías de sueño, porque querás seguir hablando conmigo. Dime que no sientes absolutamente nada, que todo esto era mentira. Que jamás has sentido nada, y, entoncés, me callaré y me iré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario