Aquella noche solo con mirarnos a los ojos nos lo decíamos todo. Nuestros cuerpos se fundían formando humo. Nuestras miradas desataban la pasión de nuestra unión. No queríamos pensar, no queríamos sentir... Solo queríamos dejarnos llevar por nuestro mutuo deseo.
Una noche muy soñada, muy esperada, muy deseada... Tanto era que con solo rozarnos podíamos alcanzar las estrellas.
Sentíamos la calidez de nuestros cuerpos unidos, rozándose, amándose durante minutos, horas... Era una noche llena de amor, de entrega, de deseo, de placer... Una noche en la desatamos nuestros deseos y sentimientos y los dejamos fluir entre nosotros creando esa magia tan momentánea... Increíble y asombroso son unas buenas descripciones de lo que aquello sucedió, pero ni aun así es fácil describirlo.
Todo te lo debo a ti. Tú que me hiciste sentir una verdadera Reina con tus brazos rodeando mi cuerpo, con tus dedos acariciando mi piel, con tu boca besando mi alma... Me hiciste sentir realmente una mujer y no una niña. Era lo único que necesitaba... Alguien que me demostrara que las diferencias son insignificantes cuando la magia existe. Gracias.
Sólo se vive una vez
Cada paso que das, es un nuevo comienzo.
domingo, 7 de septiembre de 2014
jueves, 12 de diciembre de 2013
Patinaje, mi vida.
Lo que para algunos es un simple deporte más que solo aporta belleza, para mí es una nueva vida. Es un nuevo mundo en el que cada cual de mis sentimientos se desahogan en un simple gesto. No es nada fácil aprender a superar cada paso que este nos reta, pero con el paso del tiempo se aprenden muchas. Este deporte aporta sentimientos que antes desconocía. Ha despertado una nueva persona en mí. Me enseña que en cada caída, hay que levantarse y seguir mirando hacia el frente. Que puede que hoy no lo consigamos, pero que si nos lo proponemos podemos conseguir lo que queramos. Que un fallo es lo más grande en nuestro interior, pero que eso no nos hace rendirnos. Todo lo contrario, nos hace más fuertes.
Aquí aprendo a luchar por lo que quiero, por lo que realmente me gusta. Siento que una vez entrado en este mundo, nadie me puede sacar de él. Sería como desengancharme de una droga, la más adictiva de todas y que, aunque lo pudiera superar, me llevaría a una depresión enorme. Como ya he dicho, el patinaje es como mi vida. Es un espacio distinto. Es como salir de un mundo lleno de miserias y entrar en otro totalmente distinto en el que en lo único que pienso es en hacer las cosas bien sin plantearme ningún problema que pase por mi cabeza perteneciente al otro mundo. Jamás he sentido tanta adicción a algo y, a la vez, jamás me he sentido tan viva.
Todo esto se lo debo al patinaje artístico, que, aunque sé que no llevo el tiempo suficiente como para saberlo todo, he aprendido muchas cosas de él. Lo que más he aprendido de todo esto, ha sido a amarlo, porque ocupa una gran parte en mi vida.
Aquí aprendo a luchar por lo que quiero, por lo que realmente me gusta. Siento que una vez entrado en este mundo, nadie me puede sacar de él. Sería como desengancharme de una droga, la más adictiva de todas y que, aunque lo pudiera superar, me llevaría a una depresión enorme. Como ya he dicho, el patinaje es como mi vida. Es un espacio distinto. Es como salir de un mundo lleno de miserias y entrar en otro totalmente distinto en el que en lo único que pienso es en hacer las cosas bien sin plantearme ningún problema que pase por mi cabeza perteneciente al otro mundo. Jamás he sentido tanta adicción a algo y, a la vez, jamás me he sentido tan viva.
Todo esto se lo debo al patinaje artístico, que, aunque sé que no llevo el tiempo suficiente como para saberlo todo, he aprendido muchas cosas de él. Lo que más he aprendido de todo esto, ha sido a amarlo, porque ocupa una gran parte en mi vida.
No soy nada
Mi cólera se funde en lava ardiente que cae por mis mejillas.
Me arrebatan incluso mis pertenencias de insatisfacción. Quieren apoderarse de mi ser, incluso de mi no ser.
Obligada a aprender a ser algo que desprecio, me vuelvo muda y acepto.
Cuando por fin aprendo a fingir, quieren arrebatarme hasta dicho sufrimiento.
Me quedo en la miseria. No soy quien quiero ser. No soy ni quien no quiero ser. Sólo soy algo tan insignificante como un grano de arena en medio de una montaña. Es decir, no soy nada.
sábado, 5 de octubre de 2013
Miedo
Alexia
se sentía insegura. Estaba aterrada. Dar el siguiente paso, para
ella, era algo muy grande. Sentía un gran miedo físico y un
terrible pánico espiritual.
Tenía miedo a las nuevas experiencias. Ella no sabía si aquello le iba a dañar. No sabía qué sentimientos le iba a causar ni las consecuencias que podría llegar a tener.
Pero esta no era su mayor inquietud.
Aun sabiendo esto, realmente, su mayor preocupación era esa fobia interior que abarcaba su mente y, a la vez, su corazón.
Ciertamente, aún tenía el corazón dolido. Había sufrido mucho en el pasado. No quería volver a sentirse un simple objeto de usar y tirar.
Tenía miedo al fracaso. Miedo a la decepción y a la pérdida.
Step era un chico encantador. Sabía como tratarla a cada momento. Sabía hacerla sonreír con lo más mínimo, lo cual le encantaba.
Ella le quería. Sabía que podía confiar en él. Sin embargo, no sabía decirle lo que ella sentía. No era capaz de contarle lo que le pasaba.
Aquel día, la impotencia se apoderó de ella y no fue capaz de continuar. Alexia entró en un estado de trauma. No podía a penas pensar con claridad. Se sentía bloqueada.
Step se dio cuenta de que algo le pasaba y no dudó en preguntarle.
La mente de Alexia estaba tan bloqueada que a penas podía decir nada. No era capaz de decirle lo que sentía. De expresarle su miedo. Estaba aterrada.
Tenía miedo de perderle.
Tenía miedo a las nuevas experiencias. Ella no sabía si aquello le iba a dañar. No sabía qué sentimientos le iba a causar ni las consecuencias que podría llegar a tener.
Pero esta no era su mayor inquietud.
Aun sabiendo esto, realmente, su mayor preocupación era esa fobia interior que abarcaba su mente y, a la vez, su corazón.
Ciertamente, aún tenía el corazón dolido. Había sufrido mucho en el pasado. No quería volver a sentirse un simple objeto de usar y tirar.
Tenía miedo al fracaso. Miedo a la decepción y a la pérdida.
Step era un chico encantador. Sabía como tratarla a cada momento. Sabía hacerla sonreír con lo más mínimo, lo cual le encantaba.
Ella le quería. Sabía que podía confiar en él. Sin embargo, no sabía decirle lo que ella sentía. No era capaz de contarle lo que le pasaba.
Aquel día, la impotencia se apoderó de ella y no fue capaz de continuar. Alexia entró en un estado de trauma. No podía a penas pensar con claridad. Se sentía bloqueada.
Step se dio cuenta de que algo le pasaba y no dudó en preguntarle.
La mente de Alexia estaba tan bloqueada que a penas podía decir nada. No era capaz de decirle lo que sentía. De expresarle su miedo. Estaba aterrada.
Tenía miedo de perderle.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Ellos hacen que me confunda
Ellos hacen que me confunda. ¿Realmente no tengo mi propia personalidad? Cada día confío más en que la personalidad que existe dentro de mí es un plagio.
Ellos hacen que me confunda, que crea que me baso en un ídolo para seguir mi vida. Soy yo, soy así, soy como quiero ser, como quiero vivir. No quiero ser un plagio, no lo soy.
Me duele que piensen que no tengo mi propia personalidad, me duele que no me miren con orgullo, sino como otro cualquiera más. Ellos dicen que tengo un modelo a seguir, que por eso actúo de esta forma.
Ellos hacen que me confunda. Al final me lo acabaré creyendo y caeré en su juego.
Ellos hacen que me confunda, que crea que me baso en un ídolo para seguir mi vida. Soy yo, soy así, soy como quiero ser, como quiero vivir. No quiero ser un plagio, no lo soy.
Me duele que piensen que no tengo mi propia personalidad, me duele que no me miren con orgullo, sino como otro cualquiera más. Ellos dicen que tengo un modelo a seguir, que por eso actúo de esta forma.
Ellos hacen que me confunda. Al final me lo acabaré creyendo y caeré en su juego.
lunes, 29 de julio de 2013
Desgaste
Encerrada
en un mundo donde la libertad es invisible a mis ojos. Donde la
injusticia se implanta por obligación. Donde mi condena es la oscuridad
hacia la vida.
La juventud de mis esperanzas va envejenciendo. Los colores de mis ilusiones se vuelven góticos. Mis alas, en vez de nacer, mueren sin haber visto un solo rayo de luz. Las notas de mi música se vuelven insignificantes. Las ventanas se empapan de lluvia. La tinta de mi tintero arde de dolor y de desesperación. Las fantasías de mi diccionario ya son simples hojas con palabras sin importancia alguna.
Vida o muerte, esa es la duda. Me estoy volviendo loca.
La juventud de mis esperanzas va envejenciendo. Los colores de mis ilusiones se vuelven góticos. Mis alas, en vez de nacer, mueren sin haber visto un solo rayo de luz. Las notas de mi música se vuelven insignificantes. Las ventanas se empapan de lluvia. La tinta de mi tintero arde de dolor y de desesperación. Las fantasías de mi diccionario ya son simples hojas con palabras sin importancia alguna.
Vida o muerte, esa es la duda. Me estoy volviendo loca.
domingo, 30 de junio de 2013
Ellos, los mejores.
Ellos, amigos de verdad. Amigos que no sólo estan en los buenos momentos, sino que permanecen en los malos momentos. No son de esa clase de amigos que salen huyendo cuando aparece algún problema. Hay "amigos" que están ahí para divertirse y echar un buen rato, pero que cuando aparece un problema, hacen como si no te conocieran. Sin embargo, ellos no son así. Ellos saben como hacerme sentir bien cuando estoy pasando por un mal momento. Me apoyan y me ayudan cuando surge algún problema. Están ahí cuando verdaderamente lo necesito y no me dejan sola ni un momento. Todo eso y mucho más es lo que les hace especiales. Son los mejores amigos que se puede tener en este mundo y tengo suerte por tenerlos junto a mí: Ana, Julia, Pablo, Alejandro... Os quiero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
